El agua se llevó mi estudio, pero no mi vocación

Hacía tiempo que no me asomaba por aquí, y sé que muchos de vosotros os habréis preguntado qué había pasado. No quería desaparecer sin más, así que hoy toca explicároslo con el corazón en la mano.

Tal vez recordaréis que en 2025, las lluvias torrenciales azotaron nuestra zona no dieron tregua. Mi antiguo estudio-taller, ese rincón donde durante tantos años di clases, pinté y grabé tutoriales, se inundó por completo. El agua no solo se llevó material, mobiliario y obras, sino también la estabilidad que necesito para crear y enseñar. Durante meses, fui grabando en sitios prestados y tratando de mantener viva la llama con los pocos medios que me quedaron. No fue fácil, y hubo días en los que pensé que quizá tendría que poner punto final a esta aventura.

Pero entonces ocurrió algo que me recordó por qué empecé todo esto. Personas que ni siquiera conozco en persona, seguidores de mis tutoriales, alumnos de hace años, amigos y desconocidos, empezaron a escribirme, a animarme y, sobre todo, a aportar su «granito de arena» a través del enlace «¿me invitas a un café?». Sin esperarlo, sin pedirlo, recibí el empujón más bonito que podía imaginar. Y gracias a esa generosidad, hoy puedo deciros que el nuevo estudio ya está en marcha.

Aquí os dejo tres imágenes que resumen este viaje de madera y esperanza:

primer día de la construcción, se hizo de noche y sólo se hizo esto, pero la semilla ya estaba plantada.
primer día de la construcción, se hizo de noche y sólo se hizo esto, pero la semilla ya estaba plantada.
Dos meses después llegaron las chapas del tejado y se instalaron
Dos meses después llegaron las chapas del tejado y se instalaron
Ya en septiembre, falta acabar algunas paredes, poner una puerta y poner electricidad
Ya en septiembre, falta acabar algunas paredes, poner una puerta y poner electricidad

Cada trozo de madera que veis en esas fotos lleva el nombre de quienes confiaron en mí. No puedo nombraros uno a uno, porque sois muchos, pero quiero que sepáis que este espacio no es solo mío, es vuestro. Es el lugar donde volveré a sentarme frente al lienzo, a grabar tutoriales paso a paso, a dar mentorías y clases online, y a compartir sin reservas todo lo que sé. Porque esa es mi misión, y nada, ni el agua ni el tiempo, podrá arrancármela.

Falta ya muy poquito para que la obra esté terminada. A falta de una puerta, luz eléctrica algunas cosillas. Ya estoy organizando el material, y la ilusión es más grande que nunca. Muy pronto volveré a subir contenido gratuito, en español e inglés, igual que siempre. Y lo haré con más ganas que nunca, porque en este mundo tan agitado, tan lleno de ruido, creo firmemente que el arte sigue siendo un refugio, una herramienta para crecer y para recordarnos quiénes somos.

Si alguien, al leer esto, siente el deseo de echar una mano para que este estudio se convierta en un espacio mejor equipado y más útil para todos, solo tiene que hacer clic en el botón de «invitarme a un café» . Pero que nadie se sienta obligado. Lo más importante para mí es que sigáis ahí, que os toméis un momento para mirar las fotos y saber que, en buena medida, este nuevo comienzo es vuestro también.

Gracias, de verdad. Por estar, por creer, por recordarme que el arte siempre encuentra el modo de renacer.

Pronto nos vemos con pincel en mano.

Un abrazo enorme,

José Manuel Gallego

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